23 julio, 2014

La trampa de la dualidad; el conflicto está en nuestra mente



La mente humana es como un jardín, en ella crecerá la hierba, nosotros somos la conciencia que le da forma a ese jardín.





Durante muchos años el ser humano, como civilización, hemos estado atrapados en nuestra mente.


Sobretodo en la parte occidental del planeta hemos potenciado o hemos "elegido" o se nos ha mostrado una forma de vida que implica sufrimiento. El sufrimiento existe, pero es originado por nuestra mente, nosotros lo creamos.


-¿Pero cómo es posible, yo me estoy haciendo sufrir a mi mismo? la respuesta es : si, y cuanto antes seas consciente antes dejarás de sufrir, o es que ¿no has tenido suficiente?


Estas palabras se le atribuyen a Jesús :  "No juzguéis, si no queréis ser juzgados". Este mensaje se ha malinterpretado.

Si partimos de la base de que yo no se a ciencia cierta absolutamente nada, todo lo que piense acerca de ti es solo una proyección de mis pensamientos apuntados y encarnados en tu persona física, lo cual implica 2 opciones inmediatas: que yo me crea esos pensamientos, esa interpretación de la realidad como verdad o que los contemple como una posibilidad, como algo que puede ser pero que no trato de aferrarme.


Cuando yo fijo un concepto mental sobre una persona no tiene nada que ver con la realidad, solo es la interpretación que yo hago en función de la influencia de mi personalidad,religión, cultura y la influencia de mi familia y amigos.

 La trampa está en el hecho de creerme mi propia interpretación, en el hecho de que yo me creo mi interpretación ciegamente y me aferro a ella estoy siendo "esclavo" de mi pensamiento porque lo estoy tomando como real, lo cual no es exactamente así y por eso ese pensamiento que mantengo como real me creará la necesidad de mantenerlo, y necesitaré que los demás sean cómplices de mi pensamiento para sentirme con más razones de mantener esa "falsa realidad", sin yo ser consciente claro. Ese es el origen de los grupos, de las culturas y a lo que han/hemos llamado naciones.





Cuando por primera vez somos conscientes de ésto, cuando realmente nos damos cuenta de que todos los conceptos acerca del resto de las personas, muchos acontecimientos en nuestra vida (sobre todo los que no nos han gustado), muchos de nuestros objetivos están basados bajo nuestra propia interpretación mental, sentimos que nuestra realidad se desmorona, como que el esquema mental de lo que era todo para nosotros, se escapa del esquema mismo, abandonamos la forma, el molde en el cual estábamos dentro, ocupando un lugar en el mismo y todo ésto originado "solo" por nuestra mente.


Se rompe el molde pero lo que está dentro sigue siendo lo mismo, la mente se abre.

Cuando se te cae una taza de chocolate al suelo y se rompe, la taza deja de ser taza pero el chocolate sigue siendo el mismo sin la forma de la taza.


El principio para dejar el sufrimiento como forma de vida es el desapego a las cosas, a los acontecimientos de la vida y en muchos casos el desapego al "control" la de los acontecimientos de la vida de tus acompañantes, amigos, familia, etc.



Cuando digo desapego me refiero al hecho de que no necesariamente tenemos que "controlar" ,con intenciones de dirigir hacia donde nos conviene,e el porvenir de los acontecimientos en función de nuestros objetivos mentales proyectados hacia el futuro.


Por ejemplo:

 "Yo como he proyectado mi futuro en ese lugar, todo y todos los que me pongan dificultades para lograr mi objetivo son rivales y/o enemigos"




Una vez que nos creemos esa proyección en el futuro ciegamente nuestra mente continúa y comenzamos a realizarnos las típicas preguntas :  ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Por qué? ¿Por qué no?, etc, etc, etc ...


Todas estas preguntas provienen de la personalidad creada a partir de nuestro <ego>, construido alrededor del entorno social, cultural y religioso y básicamente guiado por el miedo, más bien tratando de evitar las experiencias que nos harán evolucionar y que posteriormente desmoronarán el esquema perfecto que nuestro ego ha generado, por eso existe el miedo.


  Es el "arma" que emplea el ego para marcar las nuevas experiencias sobre las evolucionaremos de una forma u otra.


De ahí las frases que inspiran para -conquistar el miedo-, de combatir contra el miedo, etc.
No es combatir, ni rechazar, es comprender el origen de su causa.


El falso yo, es falso no por el hecho de que no sea parte de nosotros y que haya que "eliminarlo", sino que "es una pequeña parte", y es la parte de nosotros que más está apegada al mundo físico, sin contar el cuerpo claro. No somos nosotros los que elegimos bien o mal conscientemente, es nuestro ego malacostumbrado, es nuestra mente desentrenada, sin disciplina, sin educación real. Es como una voz que se adueña de la propia boca.



En la escuela no nos enseñan de pequeños el poder creador que contenemos, lo utilizan para ayudarnos a que nos creemos una realidad, la cual "beneficia" a un determinado grupo de personas y lo hagamos inconscientemente, sin pensar propiamente en la forma con la que queremos pensar en nuestra vida.


Una forma de pensamiento conlleva a una forma de vida.


Mirado de fondo es una forma de violencia, porque no se "respeta" el derecho natural que tenemos los seres humanos sobre nuestra mente. Tenemos derecho natural a pensar como nosotros creamos conveniente y "alimentarnos" de la información o conocimiento que creamos conveniente, todo esto simplemente por el hecho de ser seres humanos.


Sin este conocimiento nos perdemos en nuestra propia realidad, en nuestra propia mente. En esa realidad "ficticia", que nuestra mente toma como realidad absoluta nace el bien y el mal.


Cuando en los acontecimientos de nuestra vida surgen experiencias, en lugar de vivirlas lo más plenamente que podamos y dejarlas pasar, las "etiquetamos" como buenas o malas en función de nuestros planes, o mejor dicho, los planes que nosotros u otros han implantado en nuestra mente, como un programa, sobretodo y fundamentalmente en nuestra infancia y muchas veces ese programa pasa de generación en generación hasta que alguien lo "resuelve".


Por ejemplo:

"Yo soy médico y mi hijo quiero que sea médico", ya me entiendes por donde voy ...

Si estudias medicina te "compensaré" con mi "amor" porque eso "está bien", eso está "bien" para el plan que tiene la mente del padre, lo cual es solo el entramado del plan de su mente, no es un "bien absoluto y real".

El niño crecerá con ese programa en su mente, y seguramente él tenga otras ideas, él tendrá su propio camino, en vez del camino que su padre le muestra a seguir. Inconscientemente el padre vive bajo un sistema de pensamiento que implica sufrimiento y que de la misma forma inconsciente pasará a su hijo, y que éste si no es consciente lo pasará al suyo, etc.


No somos nuestros pensamientos, nosotros somos la conciencia silenciosa que los ve emerger del silencio, como el salto de un pez en el agua en calma.



Esto ya a opinión propia, por eso somos tantísimos seres humanos. "Reproduciros" porque lo que vuestros padres no hayan comprendido lo comprenderán vuestros hijos. Abrazareis el eterno amor que la consciencia que todo lo "ve" que todo lo mueve tiene para vosotros.



Te invito a hacer ese viaje hacia dentro de ti, un viaje que nace y termina en uno mismo. Abandona el esquema mental, "abandona" la forma que tu mente ha creado a modo de ilusión sobre como tienes que vivir tu vida.


Antes de plantearte"conquistar" algún objetivo, antes de crear la necesidad de algo que está proyectado eternamente en el futuro, la cual te convencerá de que cuando lo tengas "serás feliz", te invito a que antes hagas ese viaje que te permitirá conquistar tu interior.


Recuerda que cuando planees algo para hacerte sentir de una forma diferente a como estás ahora es una ilusión,que a través de tu ego, es generada por tu mente para "alejarte" del ahora, justo en el momento en el que te puedes encontrar y conocer, generándola para no quedar en un segundo plano y seguir dominando tu vida.


Somos "ahora", somos presente, somos consciencia presente, somos un diminuto "trocito" de la conciencia universal, cosmos, inteligencia, dios o llámese como se quiera, encarnada en un cuerpo físico para experimentar lo que llamamos vida humana. De la misma forma que un grano de arena forma parte del desierto.



Somos eternos.



Hagamos lo que hagamos debemos recordar ésto :









¡ Comparte esta información ¡

¡Recibe lo nuevo en tu correo!

Ingresa tu correo y REVISA tu E-mail para confirmar la suscripción.